ALBI
¡Hola viajeros aventureros! 🌟 ¿Listos para embarcarse en una ruta épica por el Midi-Pyrénées? Agárrense fuerte, porque vamos a sumergirnos en un viaje lleno de historia, sabores y paisajes que os dejarán con la boca abierta. 😮
Nuestro primer destino es la joya del sur de Francia: ¡Albi! 🏰 Esta ciudad, conocida como “la Ciudad Roja” por sus edificios de ladrillo, os transportará directamente a la Edad Media. Así que poneos vuestras mejores zapatillas, porque vamos a recorrer sus calles empedradas como auténticos caballeros y damas del siglo XIII.
Día 1: Descubriendo Albi, la Ciudad Roja 🔴
Después de un viaje en coche desde Barcelona (o un vuelo a Toulouse si preferís ahorrar tiempo para más aventuras), llegamos a Albi. Lo primero que os recomiendo es dar un paseo por el Pont Vieux. Este puente, más viejo que Matusalén, ha visto pasar más historia que todos los libros de vuestra biblioteca juntos.
¿Sabíais que antiguamente el puente tenía casas encima? ¡Sí, como lo oís! Era como un pequeño pueblo flotante sobre el río Tarn. Lamentablemente, una inundación en 1766 se las llevó por delante.
Albi fue fundada en época romana, aunque existen evidencias de asentamientos anteriores. En el siglo IV, se convirtió en sede de una civitas y un obispado, lo que le otorgó importancia política y religiosa.
En el siglo XIII, Albi se vio profundamente afectada por la Cruzada Albigense contra los cátaros. Tras esta cruzada, la ciudad se transformó en una poderosa sede episcopal. Este período marcó el inicio de la construcción de los monumentos más emblemáticos de Albi
En 2010, el centro histórico de Albi, que abarca 63 hectáreas, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Este reconocimiento se debe a su excepcional conjunto arquitectónico medieval y renacentista, así como a su importancia histórica y cultural.
Hoy en día, Albi es conocida no solo por su rica historia, sino también por ser la ciudad natal del famoso pintor Henri de Toulouse-Lautrec, cuyas obras se exhiben en el Museo Toulouse-Lautrec, ubicado en el antiguo Palacio Episcopal
La Catedral de Santa Cecilia: Un Gigante de Ladrillo 🧱

Ahora, preparaos para quedaros boquiabiertos ante la Catedral de Santa Cecilia. Esta belleza es la catedral de ladrillo más grande del mundo. ¡Es tan grande que podrías jugar al escondite dentro y no te encontrarían en días!
Un consejo de amigo: no os perdáis los frescos del interior. Son tan coloridos y detallados que parecen sacados de un cuento de hadas. Y si os fijáis bien, podréis ver algunas caras graciosas escondidas entre las pinturas. ¡Es como el “¿Dónde está Wally?” medieval!
Hora de Llenar el Estómago 🍽️
Después de tanta cultura, seguro que tenéis un hambre de lobo. Os recomiendo hacer una parada en el restaurante “L’Esprit du Moulin”. Aquí podréis probar platos típicos de la región con un toque moderno. ¡Ojo! Si pedís el cassoulet, aseguraos de que no tenéis planes para las próximas horas. Es tan contundente que os dejará pegados a la silla.
Para los más atrevidos, os reto a probar el “vin de Gaillac”. Es un vino local que, según dicen, te hace hablar francés con fluidez después de la segunda copa. (Advertencia: los resultados pueden variar 😉)
Día 2: Secretos y Misterios de Albi 🕵️♀️
En nuestro segundo día, os propongo algo diferente. ¿Qué tal si nos convertimos en detectives por un día? Albi está llena de secretos esperando a ser descubiertos.
Empezamos en el Palacio de la Berbie, actual Museo Toulouse-Lautrec. Aquí, además de admirar las obras del famoso pintor, podéis jugar a encontrar los “grafitis” medievales en las paredes. Sí, habéis oído bien. Resulta que los monjes aburridos de la Edad Media también hacían garabatos cuando nadie les veía. ¡Quién lo diría!

El Misterio del Órgano Fantasma 👻
Y ahora, prepararos para una historia que os pondrá los pelos de punta. En la Catedral de Santa Cecilia, se dice que a veces, en las noches de luna llena, se puede escuchar el sonido de un órgano tocando solo. Según la leyenda, es el fantasma de un organista que se quedó atrapado dentro del instrumento. Así que si escucháis música mientras visitáis la catedral, ¡no os asustéis! Solo es el señor organista dando su concierto eterno.
Cena con Vistas 🌆
Para terminar el día, os recomiendo cenar en “Le Lautrec”. No solo por su comida deliciosa, sino porque desde su terraza tendréis una vista panorámica de Albi iluminada. Es el lugar perfecto para brindar por vuestra aventura y planear el siguiente destino de vuestro viaje por el Midi-Pyrénées.
Nuestro Hotel🏨
Hotel Mercure Albi Bastides fue una estancia perfecta. El hotel está estratégicamente situado junto al río Tarn, ofreciendo una vista panorámica espectacular del casco antiguo de Albi. Desde sus ventanas y terrazas, podrá contemplar la majestuosa Catedral de Santa Cecilia y el pintoresco paisaje urbano de esta ciudad histórica. Desde nuestra habitación orientada al río nos enamoró.
Y así, amigos viajeros, terminamos nuestra visita a Albi. Una ciudad que mezcla historia, arte y un toque de misterio, todo ello regado con buen vino y mejor comida. ¿Qué más se puede pedir?
Recordad, la mejor forma de descubrir una ciudad es perdiéndose en sus calles. Así que guardad el mapa, sacad la cámara y dejad que Albi os sorprenda. ¡La aventura continúa! 🚗💨

















