Mi viaje a la frontera más especial del mundo: La DMZ entre las dos Coreas 🇰🇷
Visitar la Zona Desmilitarizada (DMZ) entre Corea del Sur y Corea del Norte es una experiencia que te deja sin palabras. Esta franja de 4 km de ancho y 238 km de largo es mucho más que una simple frontera; es un recordatorio vivo de la división de un pueblo y un símbolo de las tensiones que aún persisten en nuestro mundo moderno 🌍
El viaje desde Seúl
El tour comienza con un recorrido en autobús desde Seúl hasta la DMZ, un trayecto de unos 65 km que toma aproximadamente una hora. Durante el viaje, un guía experto nos sumerge en el contexto histórico de la Guerra de Corea y la situación actual entre las dos naciones. Es fascinante y a la vez desgarrador pensar que, técnicamente, estos dos países siguen en guerra 😔
Explorando la DMZ
El Tercer Túnel de Infiltración 🕳️
Una de las paradas más impactantes es el Tercer Túnel de Infiltración. Descubierto en 1978, este túnel fue excavado por Corea del Norte con la intención de infiltrarse en el Sur. Descender por la galería artificial de 360 metros es una experiencia única, aunque no apta para claustrofóbicos. La altura media de 1,5 metros te obliga a agacharte, recordándote la tensión y el peligro que este túnel representaba 😮
El Observatorio Dora 🔭
Desde el Observatorio Dora, tenemos la oportunidad de mirar hacia Corea del Norte. Ver la “aldea de propaganda” norcoreana y la enorme bandera roja y azul ondeando al viento te pone los pelos de punta. Es un momento de reflexión sobre cómo la geografía y la política pueden separar a un pueblo que comparte una historia y cultura milenarias 🤔
Reflexiones sobre la división
Estar en la DMZ te hace consciente de las profundas diferencias que han surgido entre las dos Coreas en los últimos 70 años:
• Mientras Corea del Sur ha florecido como una democracia moderna y una potencia tecnológica, Corea del Norte permanece aislada bajo un régimen autoritario.
• El contraste en el desarrollo es evidente: las calles de Pyongyang tienen poco tráfico, mientras que Seúl es una metrópolis bulliciosa.
• Incluso en aspectos como la vestimenta se notan las diferencias: los colores brillantes están prohibidos en el Norte, mientras que en el Sur la moda es vibrante y diversa.
Un llamado a la unidad y la paz 🕊️
Visitar la DMZ es una experiencia que te hace reflexionar profundamente sobre las consecuencias de la división y el conflicto. Te preguntas cómo es posible que en pleno siglo XXI sigamos manteniendo fronteras tan estrictas y diferencias tan marcadas entre países vecinos.
La DMZ es un recordatorio de que la paz y la unidad son objetivos por los que debemos seguir trabajando. Imaginar un mundo donde las fronteras sean puentes en lugar de barreras, donde las diferencias culturales sean celebradas en lugar de temidas, es un sueño que vale la pena perseguir 🌈
Aunque la reunificación de las dos Coreas parece un objetivo lejano, especialmente considerando que el apoyo a esta idea ha disminuido entre los jóvenes surcoreanos, la esperanza persiste. Quizás algún día, la DMZ se convierta en un símbolo de reconciliación en lugar de división.
Viajar a la DMZ te deja con una mezcla de emociones: asombro, tristeza, esperanza. Pero sobre todo, te recuerda la importancia de valorar la paz y trabajar por un mundo más unido y comprensivo. Que nuestros viajes nos ayuden a derribar muros mentales y a construir puentes entre culturas 🌉❤️



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